PASEANDO POR SOTIEL-VIÑASX
Tomo asiento sobre un pequeño risco y como apoyo de mi espalda a un hermoso pino cercano a un depósito de agua en desuso.
Desde aquí diviso la alcantarilla por donde cruza las aguas llovidas o emanadas del cabezo de “Los Corruscos”, del barranco del “Huerto Perdio” que circunda toda la explanada y salva a través de esta alcantarilla la antigua e inexistente vía de ferrocarril despojada ya de sus raíles.
Esta alcantarilla que dirige las aguas llovidas o las almacenadas de pequeñas represas construidas a lo largo de todos los montes alrededores y barrancos que son recogidas y dirigidas hacia las pequeñas canalejas que las vierten al pantano del Turnio para luego más tarde ser dosificarlas a trabes de los canalillos.


Mi primera mirada de examen se dirige intuitivamente hacia el semienterrado molino harinero situado a la margen izquierda del rio Odiel y a la derecha de la desembocadura del afluente El fernajoso y casi en el mismo delta de estos. Después de mi examen desde la distancia, determino que está casi intacto y muy bien conservado para los años que han pasados desde su construcción y las riadas pasadas sobre él. La verdad es que así lo conocí en mis años de niñez y así permanece aun. De este no recuerdo la fecha de su construcción pero si del que esta junto al puente San Rafael que data del 1907.







































































Camino pensando que nunca antes me había sentido tan entusiasmado, excelso, exuberante, enardecido, orgulloso,placentero, tan ebrio de sensaciones y de emociones como en el día de hoy. de IMG_1596_5_preview.jpg)
De vez en cuando veo el correr de conejos tímidos y temerosos hacia el amparo de algún pequeño zarzal o matorral para ocultarse en sus madrigueras
, o el seco y repetitivo sonido del vuelo del pájaro perdiz, que hace encumbra su vuelo y me hace estremecer e erizar mi piel,o el repetido piar espantadizo al echar el vuelo el mirlo,
el volar de las negras golondrinas que más que volar parece nadar sobre el espacio azul del cielo sobre el cauce del laso y rojo río.
Hago un pequeño descanso sobre un montículo donde diviso una enorme trinchera y me transporto a aquellos años e intentando ver, o mejor dicho imaginar cómo llevarían las actuaciones en estas duras rocas aquellos hombres con los medios tan escasos y
rudimentarios de antaño para realizar estas grandes obras y el desconocimiento en estas materias, no debemos de olvidar que este ferrocarril Minas Sotiel, minas Tinto-Santa Rosa, fue el tercero construido en España, y que por este trazado llego a transitar hasta quince locomotoras.